martes, 1 de febrero de 2011

Jupiter Doke, el brigadier general


Del Secretario de guerra al Hon. Jupiter Doke, encrucijada Hardpan, condado Posey, Illinois.

Washington, 3 de noviembre de 1861.

Teniendo fe en su patriotismo y habilidad, el Presidente se ha complacido en nombrarlo brigadier general de voluntarios. ¿Usted acepta?

Del Hon. Jupiter Doke al Secretario de guerra.

Hardpan, Illinois, 9 de noviembre de 1861.

Es el momento de más orgullo en mi vida. Es un oficio que no debe ser solicitado ni declinado. En tiempos que prueban las almas de los hombres, el patriota no conoce ni norte, ni sur, ni este, ni oeste. Su lema debe ser: “Mi país, todo mi país y nada más que mi país.” Yo acepto la gran confianza depositada en mí por un pueblo libre e inteligente, y con una firme seguridad en los principios de la libertad constitucional, e invocando la guía de la todo-sabia providencia, soberana de las naciones, voy a laborar así para cumplirla en cuanto a no dejar mancha en mi escudo político. Diga a su excelencia, el sucesor del inmortal Washington en el asiento del poder, que el patronazgo de mi oficio será empleado con el ojo puesto en asegurar el mayor bien para el mayor número, la estabilidad de las instituciones republicanas y el triunfo del partido en todas las elecciones, y en eso empeño mi vida, mi fortuna y mi honor sagrado. Yo voy a preparar a la vez, una respuesta apropiada para el discurso del presidente del comité, diputado para informarme de mi nombramiento, y confío en que los sentimientos expresados en ésta, tocarán un acorde de simpatía en el corazón del público, así como comanden la aprobación del Ejecutivo.

Del Secretario de guerra al Mayor general Blount Wardorg, Comandante del Departamento militar del Kentucky este.

Washington, 14 de noviembre de 1861.

Yo he asignado a su departamento al brigadier general Jupiter Doke, quien pronto procederá a Distilleryville, en el río Little Buttermilk, y tomará el comando de la brigada de Illinois en ese punto, reportando a usted por carta para órdenes. ¿Está la ruta de Covington por el camino de Bluegrass, Opossum Corners y Horsecave aún infestada de partisanos, como se reporta en su último despacho? Yo tengo un plan para limpiarla.

Del Mayor general Blount Wardorg al Secretario de Guerra.

Louisville, Kentucky, 20 de noviembre de 1861.

El nombre y los servicios del brigadier general Doke no me son familiares, pero estaré complacido de tener la ventaja de su destreza. La ruta de Covington a Distilleryville via Opossum Corners y Horsecave he sido compelido a abandonarla al enemigo, cuya guerra de guerrillas hace posible mantenerla abierta sin destacar demasiadas tropas del frente. La brigada de Distilleryville está suministrada con barcos de vapor hasta Little Buttermilk.

Del Secretario de guerra al Brigadier general Jupiter Doke, Hardpan, Illinois.

Washington, 26 de noviembre de 1861.

Yo lamento profundamente que su comisión ha sido enviada por correo, antes del recibo de su carta de aceptación, así que debemos prescindir de la formalidad de la notificación oficial a usted por un comité. El Presidente está muy satisfecho con los nobles y patrióticos sentimientos de su carta, y ordena que proceda de una vez a su comando en Distilleryville, Kentucky, y allí reporte por carta al mayor general Wardorg en Louisville, para órdenes. Es importante que sea observado el más estricto secreto respecto a sus movimientos, hasta que haya pasado Covington, ya que se desea retener al enemigo enfrente de Distilleryville, hasta que usted esté a tres días de él. Entonces, si su aproximación es conocida, ésta operará como una demostración contra su derecha, y lo obligará a fortalecerla con su izquierda, ahora en Memphis, Tennessee, que es deseable capturar primero. Vaya por el camino de Bluegrass, Opossum Corners y Horsecave. Se espera que todos los oficiales estén de uniforme completo, cuando estén en route hacia el frente.

Del Brigadier general Jupiter Doke al Secretario de guerra.

Covington, Kentucky, 7 de diciembre de 1861.

Arribé ayer a este punto, y he dado mi poder a Joel Briller, esq.1, primo de mi esposa, y un acérrimo republicano, que va a representar dignamente al condado Posey en el campo y el foro. Él señala con orgullo un record de acero en los salones de la legislación, que a menudo han hecho eco de su elocuencia conmovedora del alma, sobre cuestiones que subyacen en el mismo fundamento del gobierno popular. Ha sido llamado el Patrick Henry de Hardpan, donde ha hecho un buen servicio a la causa de la libertad civil y religiosa. El sr. Briller salió hacia Distilleryville la noche pasada, y el portador de bandera de la hueste demócrata que confronta esa fortaleza de libertad, lo encontrará como un león en su sendero. Se me ha pedido quedarme aquí y dirigir alguna palabra al pueblo en un concurso local, que involucre cuestiones de suprema importancia. Siendo ese deber cumplido, yo en persona entraré en la arena del debate armado, y me moveré en la dirección del fuego más pesado, quemando mis naves detrás de mí. Envío por este correo a su excelencia el Presidente, una solicitud para el nombramiento de mi hijo, Jabez Leonidas Doke, como administrador de correo de Hardpan. Yo tomaría, señor, como un gran favor, si usted le diera a la aplicación un fuerte endoso oral, ya que el nombramiento está en la línea de reforma. Tenga la suficiente amabilidad de informarme, cuáles son los emolumentos del oficio que tengo en el brazo militar, y si éstos son por salario u honorario. ¿Hay algunas regalías? Mi cuenta de millas será transmitida mensualmente.

Del Brigadier general Jupiter Doke al Mayor general Blount Wardorg.

Distilleryville, Kentucky, 12 de enero de 1862.

Arribé al campo de tiendas ayer por barco de vapor, las tormentas recientes habiendo inundado el paisaje, que cubre, entiendo, la mayor parte de un distrito electoral. Me ha apenado encontrar que Joel Briller, esq., un prominente ciudadano del condado Posey, Illinois, y un estadista de larga visión que tenía mi poder, y quien hace un mes debería estar tronando a las puertas de la desunión, no ha sido oído, y sin dudas ha sido sacrificado en el altar de su país. En él, el pueblo americano pierde un baluarte de la libertad. Yo le pediría a usted con respeto que designe un comité, para preparar una resolución de respeto a su memoria, y que los titulares de oficio y los hombres bajo su comando, lleven la usual insignia de duelo por treinta días. Yo de una vez me pondré a la cabeza de los affairs aquí, y ahora estoy listo para considerar cualquier sugerencia que usted pueda hacer, buscando la mejor aplicación de las leyes en esta comunidad. Los demócratas militantes del otro lado del río, parecen estar contemplando medidas extremas. Tienen dos cañones grandes frente a este camino, y ayer por la mañana, me han dicho, algunos de ellos bajaron a la orilla del agua, y se quedaron en sesión por algún tiempo, haciendo acusaciones infames.

Del diario del Brigadier general Jupiter Doke, en Distilleryville, Kentucky.

12 de enero de 1862. En mi arribo ayer al Hotel Henry Clay (nombrado en honor del finado estadista de larga visión), fui esperado por una delegación que consistía de tres coroneles, instruidos en el comando de los regimientos de mi brigada. Fue una ocasión que será memorable en los anales políticos de América. Envié copias de los discursos al Maverick de Posey, para que sean difundidos en el registro de las edades. Los caballeros que componían la delegación reafirmaron, de forma unánime, su devoción a los principios de la unidad nacional y el partido republicano. Me agradó reconocer en ellos a hombres de prominencia política y escudos intachables. En el banquete subsecuente fueron expresados sentimientos de elevado patriotismo. Escribí al sr. Wardorg en Louisville por instrucciones.

13 de enero de 1862. Arrendé una residencia prominente (el anterior incumbido estando ausente en armas contra su país) por el término de un año, y escribí de una vez por la sra. del brigadier general Doke y las cuestiones vitales, con excepción de Jabez Leonidas. En el campo de la traición opuesta aquí, se supone que sean tres mil hombres equivocados, poniendo el hacha en la raíz del árbol de la libertad. Ellos tienen una clara mayoría, muchos de nuestros hombres habiendo retornado sin dejar a sus electores. Nosotros, probablemente, no habríamos obtenido más de dos mil votos. He aconsejado a mis cabezas de regimiento hacer un escrutinio de los restantes, que todos los disidentes sean leídos fuera de la falange.

14 de enero de 1862. Escribí al Presidente, pidiendo el contrato para suministrar a este comando armas de fuego e insignias a través de mi cuñado, identificado de modo prominente con los intereses industriales del país. Un grupo de soldados artilleros arribó a Jayhawk, a tres millas de aquí, en su camino para unirse a nosotros en orden de batalla. Hice marchar a toda mi brigada a Jayhawk para escoltarlos hasta el pueblo, pero su presidente, al tomarnos por una partida opuesta, abrió fuego hacia la cabeza de la procesión, y el ruido extraordinario de las balas de cañón (¡yo no tenía concepción de eso!), asustó tanto a mi caballo, que fui derribado sin concurso. La reunión pospuesta por el desorden y retornado al campamento, encontré que una diputación del enemigo había cruzado el río en nuestra ausencia, y hecho un reparto de los panes y los peces. Escribí al Presidente, aplicando por la silla de gobernador del territorio de Idaho.

De un artículo editorial en el Maverick de Posey, Illinois, del 20 de enero 1862.

El excitante recuento del brigadier general Doke, en otra columna, de la batalla de Distilleryville, hará que el corazón de cada illinoisiano leal salte con exultación. La brillante hazaña marca una era en la historia militar, y como el general Doke dice, “sienta, de forma amplia y profunda, los fundamentos de las proezas de las armas en América.” Como ninguna de las tropas envueltas, excepto el gallardo autor-jefe (un anfitrión en sí mismo), proviene del condado Posey, éste consideró justamente, que una lista de los caídos sólo ocuparía nuestro valioso espacio, para la exclusión de un asunto más importante, pero su recuento de la treta estratégica, con la que él en apariencia abandonó su campamento, y así indujo al enemigo pérfido a eso, con el propósito de asesinar al enfermo, el infortunado countertempus en Jayhawk, la embestida subsecuente sobre un enemigo atrapado, sonrojado por un éxito supuesto, conduciendo a sus legiones aterradas a través del río insalvable, con la excluida persecusión, todos esos “emotivos accidentes en el diluvio y el campo”, están relatados con una pluma de fuego y tienen todo el terrible interés de un romance.
Ciertamente, la verdad es más extraña que la ficción y la pluma es más poderosa que la espada. Cuando, por el poder gráfico del arte, preservador de todas las artes, estamos cara a cara con tales sucesos gloriosos como estos, la iniciativa de Maverick de asegurar para sus miles de lectores, los servicios de tan distinguido colaborador como el gran capitán, que hizo esta historia así como la escribió, parece un asunto de casi secundaria importancia. ¡Para Presidente en 1864 (sujeto a la decisión de la Convención nacional republicana) el brigadier general Jupiter Doke, de Illinois!

Del Major general Blount Wardorg al Brigadier general Jupiter Doke.

Louisville, 22 de enero de 1862.

Su carta, informándome de su arribo a Distilleryville, se retrasó en la transmisión, habiendo sido recién recibida (abierta) por cortesía del comandante del Departamento confederado, bajo bandera de tregua. Él me ruega le asegure, que consideraría un acto de crueldad el molestarlo a usted, y yo creo que lo sería. Mantenga, sin embargo, una actitud amenazante, pero a la menor presión retírese. Su posición es, simplemente, un puesto de avanzada que no se intenta retener.

Del Secretario de guerra al Mayor general Blount Wardorg.

Louisville, 23 de enero de 1862.

Tengo información cierta, de que el enemigo ha concentrado veinte mil tropas de todas las armas en Little Buttermilk. De acuerdo a su asignación, el general Doke está al comando de la pequeña brigada de tropas crudas opuesta a ellos. No es parte de mi plan contener el avance del enemigo en ese punto, pero no puedo hacerme responsable por cualquier revés de la brigada mencionada, bajo su actual comandante. Yo creo que es un imbécil.

Del Secretario de guerra al Major general Blount Wardorg.

Washington, 1 de febrero de 1862.

El Presidente tiene una gran fe en el general Doke. Si su estimado sobre él es correcto, sin embargo, él parecería estar singularmente bien ubicado donde está ahora, ya que vuestros planes parecen contemplar un considerable sacrificio, por cualesquiera ventajas espere obtener.

Del Brigadier general Jupiter Doke al Mayor general Blount Wardorg.

Distilleryville, 1 de febrero de 1862.

El día de mañana voy a remover mis cuarteles generales a Jayhawk, en orden de señalar el camino cuando sea mi brigada se retire de Distilleryville, como se anunció en su carta del 22 últ. Yo he nombrado un Comité de retirada, el acta de cuya primera reunión le transmito. Usted percibirá que el comité ha sido debidamente organizado, con la elección de un presidente y un secretario, una resolución (preparada por mí mismo) fue adoptada a efecto de que, en caso de que la traición levante de nuevo su horrenda cabeza en este lado del río, cada hombre de la brigada monte una mula, y la procesión se mueva con prontitud en la dirección de Louisville y el leal Norte. En preparación para tal emergencia, yo he estado por algún tiempo reuniendo las mulas de la democracia residente, y tengo a la mano 2,300 en un campo de Jayhawk. ¡La vigilancia eterna es el precio de la libertad!

Del Major general Gibeon J. Buxter, C.S.A., al Secretario de guerra confederado.

Bung Station, Kentucky, 4 de febrero 1862.

En la noche del 2 corriente, nuestra fuerza entera, consistente de 25,000 hombres y treintidós piezas de campo, bajo el comando del mayor general Simmons B. Flood, cruzó por un vado al lado norte del río Little Buttermilk, en un punto a tres millas arriba de Distilleryville, y se movió abajo oblicuamente y lejos de la corriente, para golpear la carretera de Covington en Jayhawk, siendo el objeto, como usted sabe, capturar Covington, destruir Cincinnati y ocupar el valle de Ohio. Por unos meses, ha habido en nuestro frente sólo una pequeña brigada de tropas indisciplinadas, en apariencia sin un comandante, quienes fueron útiles para nosotros, pues al no turbarlas pudimos crear una impresión de debilidad. Pero habiéndolas aislado el movimiento sobre Jayhawk, yo estaba a punto de destacar un regimiento de Alabama para incluirlas, siendo mi división la puntera, cuando un ruidoso temblor de tierra se sintió y oyó, y súbitamente la cabeza de la columna fue golpeada por uno de esos terribles tornados, por los que esta región es famosa, y aniquilada por completo. El tornado, creo, pasó a lo largo de toda la longitud del camino, de vuelta al vado, dispersando o destruyendo nuestro ejército entero; pero de esto no puedo estar seguro, pues yo fui levantado de la tierra insensible, y soplado de vuelta al lado sur del río. El fuego continuo de toda la noche en el lado norte, y los reportes de esos de nuestros hombres que habían recruzado el vado, me convencieron de que la brigada yankee había exterminado a los sobrevivientes incapacitados. Nuestra pérdida ha sido inusitadamente grande. En mi propia división de 15,000 soldados de infantería, las bajas -entre muertos, heridos, capturados y desaparecidos- son de 14, 994. De la división del general Dolliver Bilow, con una fuerza de 11,200, sólo pude encontrar a dos oficiales y un cocinero negro. De la artillería de 800 hombres, ninguno ha reportado en este lado del río. El general Flood está muerto. Yo he asumido el comando de la fuerza expedicionaria pero, debido a las grandes pérdidas, han estimado que es aconsejable contratar mi línea de suministros lo más rápido posible. Voy a marchar hacia el sur el día de mañana por la mañana temprano. Los propósitos de la campaña han sido, aunque todavía, en parte cumplidos.

Buhac, Kentucky, 5 de febrero de 1862.

...Pero durante el 2do. día, no sabiendo nosotros, siendo reforzado por cincuenta mil hombres de caballería, y siendo informado de nuestro movimiento por un espía, este vasto cuerpo se acercó en la oscuridad a Jayhawk, y cuando la cabeza de nuestra columna alcanzó ese punto alrededor de las 11 pm., cayó sobre éste con furia asombrosa, destruyendo la división del general Buxter en un instante. La brigada de artillería del general Baumschank, que estaba en la retaguardia, pudo haber escapado, yo no esperé para ver, sino retiré mi división hacia el río, en un punto a varias millas arriba del vado, y a la luz del día lo crucé en barca con dos rieles vallados, amarrados con unos tirantes. Sus pérdidas, de una fuerza efectiva de 11,200, son de 11,199. El general Buxter está muerto. Yo estoy cambiando mi base a Mobile, Alabama.

Del Brigadier general Schneddeker Baumschank, C.S.A., al Secretario de guerra confederado.

Iodine, Kentucky, 6 de febrero de 1862.

...Justo entonces algo ocurrió, yo no sé qué fue, algo magnífico, pero no era la guerra, y me encontré a mí mismo, después de poco rato, en este lugar, sin un caballo y no encontré hombres ni cañones. El general Peelows está muerto. Usted por favor sea tan bueno, como para resignarme. Yo no soy más persona en una comarca maldita, donde me limpiaron y no sé cómo fue hecho eso.

Resoluciones del Congreso, 15 de febrero de 1862.

Resuelto, que una gratitud del Congreso es debida, y por esta tendida, al brigadier general Jupiter Doke y a los gallardos hombres bajo su comando, por su proeza sin paralelo al atacar -ellos mismos sólo con una fuerza de 2,000- a un ejército de 25,000 hombres y derrotarlo por completo, matando a 5327, haciendo prisioneros a 19,003, de quienes más de la mitad estaban heridos, tomando 32 cañones, 20,000 stands de armas pequeñas y, en resumen, el equipo entero del enemigo.

Resuelto, que por esta victoria ejemplar, al Presidente se le solicite designar un día de acción de gracias, y una celebración pública de ritos religiosos en las diversas iglesias.

Resuelto, que se le solicite, en muy conmemoración del gran evento, y en recompensa de los gallardos espíritus, cuyos hechos han agregado tal lustre imperecedero a las armas de América, nombrar, con el consejo y el consentimiento del Senado, al oficial siguiente:

Un mayor general.

Declaración del sr. Hannibal Alcazar Peyton, de Jayhawk, Kentucky.

Esa fue una noche oscura todopoderosa, lo fue, y así aquí todos los ojos no valían una cáscara, pero yo agarré y oí como un aullido, y cuando capté el murmullo de voces, supe que la pandilla pertenecía al lado lejano del río. Así yo justo corrí a la casa, y desperté al mariscal Doke y le dije: "¡Afuera con su pellejo, por su vida!" ¡Y el Señor bendiga mi alma!, si ese hombre no fue directo por la ventana, con su cola encogida, ¡y se lanzó para cruzar la parcela de mulas! Y allí había veintitrés mulas hambrientas, ellas justo pensaron que era el diablo mismo con un hierro candente, y corrieron afuera de esa parcela como un terremoto, y se apilaban unas arriba de otras por el camino, y cinco se dispararon abajo a lo profundo, ¡y estaba lleno de confederados de una punta a otra1!..

1Ofrezco traducción aproximada (casi inventada) debido al slang enigmático del original. Si algún anglófono se dignara a contribuir a la exactitud de la traducción... (N. del T.).  

Título original: Jupiter Doke, Brigadier General, publicado por primera vez en The Wasp, diciembre de 1885, con la firma: "Ambrose Bierce".
Imagen: Mort Kunstler, General John Hunt Morgan Inspecting his Troops, XX.